Según reveló Axios, Washington y Caracas están preparando una comunicación directa entre Donald Trump y Nicolás Maduro en medio de una nueva escalada de tensión, luego de que un bombardero estratégico B-52 y dos cazas F-18 atravesaran el espacio aéreo venezolano. El movimiento militar vuelve a colocar a EE.UU. en una posición de fuerza frente al régimen chavista y reconfigura el tablero regional.
La revelación generó un fuerte impacto diplomático: mientras se prepara el contacto entre ambos mandatarios, el despliegue aéreo estadounidense volvió a poner presión sobre Caracas. El sobrevuelo del B-52, un bombardero de alcance intercontinental, junto a los F-18, envía un mensaje inequívoco sobre la capacidad y disposición de Estados Unidos para marcar presencia militar en el Caribe.
La administración de Trump, alineada con una política exterior más firme en la región, apuesta a una combinación de diplomacia y disuasión estratégica.













