Uno de los motivos de preocupación es el incremento de interferencias en el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS), detectado desde septiembre de 2025. La FAA confirma que varios aviones comerciales reportaron fallos durante sus travesías por la zona, algunos con efectos persistentes a lo largo del vuelo.
Según la autoridad aérea, el uso de bloqueadores y suplantadores de señal puede afectar aeronaves a distancias de hasta 250 millas náuticas, comprometiendo equipos esenciales de navegación, comunicación y vigilancia.
A esto se suma la movilización masiva de tropas venezolanas y la realización de múltiples ejercicios militares en las últimas semanas. Aunque el Gobierno de Venezuela no ha manifestado intención de atacar la aviación civil, la FAA advierte que las fuerzas del país cuentan con cazas avanzados y sistemas capaces de alcanzar o superar altitudes de vuelo comercial, así como armamento portátil que podría representar un riesgo a baja altura.














