El aumento de inmigrantes marroquíes radicados en el sur de Brasil comenzó a generar interrogantes sobre un posible impacto migratorio en la Argentina, especialmente por la extensa frontera terrestre entre ambos países y por los antecedentes recientes de extranjeros provenientes de Marruecos que ingresaron irregularmente desde territorio brasileño.
La discusión tomó fuerza después de que Bom Dia Santa Catarina, de la cadena Globo, informara que 50 ciudadanos marroquíes fueron atendidos durante los últimos tres meses por servicios de asistencia en Florianópolis. El dato no representa por sí mismo 50 ingresos ilegales ni permite hablar todavía de una inmigración masiva, pero confirma la aparición de un flujo que comenzó a llamar la atención en el estado brasileño.
Santa Catarina, Brasil.
La preocupación tampoco surgió únicamente a partir de las últimas semanas. En febrero, la Cámara de Diputados de Brasil tramitó un pedido formal de información dirigido al Ministerio de Relaciones Exteriores para conocer detalles sobre el flujo migratorio de ciudadanos marroquíes, incluyendo rutas utilizadas, perfiles y ciudades de destino.
El antecedente argentino que llegó desde Brasil
En mayo, dos ciudadanos marroquíes de 27 y 28 años fueron demorados en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, después de protagonizar disturbios en la terminal de ómnibus y, según las denuncias, intentar agredir a trabajadores municipales.
Los inmigrantes ilegales provenientes de Marruecos detenidos en Entre Ríos.
Migraciones comprobó posteriormente que ninguno registraba un ingreso legal al territorio argentino. Además, entre sus documentos aparecieron constancias relacionadas con una residencia precaria en Brasil y las autoridades detectaron una alerta migratoria previa en Santo Tomé, Corrientes. Finalmente fueron expulsados hacia Brasil y recibieron una prohibición de reingreso por cinco años.
El desplazamiento secundario desde Brasil hacia la Argentina no es solamente una posibilidad teórica, sino un fénomeno que viene ocurriendo al hacemos hace meses. Si bien no se ha detectado una corriente significativa de marroquíes ingresando al país, la situación de Brasil despierta las alarmas nuevamente.
Qué podría ocurrir en Argentina
Si el flujo hacia el sur brasileño continuara creciendo, una de las principales hipótesis es un aumento de movimientos secundarios hacia países vecinos. Por ubicación geográfica, Misiones y Corrientes aparecen como puntos especialmente sensibles para quienes se desplacen desde los estados brasileños del sur.
En ese escenario, el principal impacto argentino estaría inicialmente en la necesidad de reforzar controles migratorios, verificar documentación emitida en Brasil y detectar ingresos por pasos no habilitados, antes que en una presión demográfica significativa.
El Gobierno de Milei reglamentó el seguro médico obligatorio para extranjeros.
La Argentina enfrenta este escenario con un régimen migratorio considerablemente más estricto. La reforma impulsada por el Gobierno de Javier Milei estableció que quienes ingresen eludiendo controles pueden ser expulsados y que una expulsión no vinculada a delitos implica, como regla general, una prohibición de reingreso de al menos cinco años.
Por ahora, no existen datos que permitan hablar de una actual “ola marroquí” en la Argentina. Sin embargo, el crecimiento observado en Brasil, su irresponsable política de fronteras y el antecedente de Entre Ríos muestran por qué la evolución del fenómeno comienza a ser relevante para la seguridad fronteriza en la región.