Dos inmigrantes ilegales marroquíes fueron deportados de Argentina trasun operativo conjunto entre fuerzas de seguridad y organismos nacionales.
El procedimiento, que involucró a la Policía de Entre Ríos, la Justicia Federal, y el Gobierno de Javier Milei, mediante la Gendarmería Nacional y la Dirección Nacional de Migraciones, se inició a partir de un incidente en la Terminal de Ómnibus de Concepción del Uruguay.
El episodio tuvo lugar el miércoles por la noche, cuando personal policial fue convocado ante la denuncia de disturbios generados por dos hombres extranjeros. De acuerdo con lo informado, los individuos mantenían una actitud agresiva e incluso habrían intentado agredir a trabajadores municipales que se encontraban en el lugar.
Los inmigrantes ilegales detenidos.
Frente a esta situación, efectivos del Comando Radioeléctrico intervinieron para controlar el conflicto y procedieron a reducir a los involucrados. Posteriormente, ambos fueron identificados a través de sus pasaportes como ciudadanos de Marruecos, de 27 y 28 años.
En una primera instancia, los dos hombres quedaron demorados por infracción a la Ley Provincial de Contravenciones y fueron trasladados a la Alcaidía de la Comisaría Primera, donde permanecieron alojados de forma preventiva.
Sin embargo, el caso tomó otra dimensión tras la intervención de la Dirección Nacional de Migraciones, que permitió constatar que ninguno de los dos contaba con un ingreso legal registrado al país. Esta verificación activó el protocolo correspondiente para situaciones de irregularidad migratoria.
Además, durante las averiguaciones se detectó que ambos tenían una alerta migratoria previa emitida en el paso fronterizo de Santo Tomé, en la provincia de Corrientes. A esto se sumó el hallazgo de documentación vinculada a una residencia precaria en Brasil, lo que aportó más elementos al análisis de su situación.
El presidente Javier Milei.
La causa quedó bajo la órbita del Juzgado Federal con jurisdicción en la zona, mientras que Gendarmería Nacional avanzó con gestiones internacionales al dar intervención a Interpol. A través de este organismo, se solicitó información sobre antecedentes en otros países mediante la Embajada de Marruecos.
Una vez cumplidos los plazos legales correspondientes y realizados los controles médicos de rutina, ambos ciudadanos recuperaron la libertad en sede policial. No obstante, esa medida fue inmediatamente seguida por su retención en el marco de la normativa migratoria vigente.
Finalmente, el Gobierno de Milei, mediante la Dirección Nacional de Migraciones, resolvió su expulsión del territorio argentino, junto con la imposición de una prohibición de reingreso por un período de cinco años. La disposición se ejecutó mediante un operativo de traslado a cargo del Escuadrón 6 de Gendarmería Nacional.
El procedimiento culminó en el Centro de Frontera Paso de los Libres–Uruguayana, desde donde los inmigrantes marroquíes fueron derivados hacia territorio brasileño, dando por concluido el proceso administrativo y judicial iniciado tras los incidentes en Entre Ríos.