El Gobierno de Pedro Sánchez volvió a quedar en el centro de la polémica. España destinará más de 180 millones de euros a Senegal en un nuevo acuerdo de cooperación, a pesar de que ese país acaba de endurecer sus leyes contra la homosexualidad.
La decisión reabre el debate sobre la coherencia de la política exterior española.
Un acuerdo millonario en medio de la controversia
El Ejecutivo firmó un nuevo Marco de Asociación País para el período 2026-2030. El monto supera ampliamente los 128 millones de euros del acuerdo anterior.
El convenio se selló durante la visita oficial del presidente senegalés, Bassirou Diomaye Diakhar Faye, a España.
Desde el Ministerio de Exteriores, encabezado por José Manuel Albares, justificaron el aumento por el interés en fortalecer la relación bilateral.
Senegal endurece penas contra homosexuales
La polémica surge por el contexto. Apenas semanas antes del acuerdo, Senegal aprobó una reforma que duplica las penas de prisión por homosexualidad, con condenas de hasta diez años.
También se incrementaron las sanciones económicas.
Esto genera una fuerte contradicción con el discurso del Gobierno español, que suele presentarse como defensor de los derechos humanos.
Críticas por incoherencia en la política exterior
El envío de fondos a un país que endurece leyes contra libertades individuales encendió las críticas.
Analistas señalan una desconexión entre el relato del Gobierno y sus decisiones concretas.
Mientras impulsa agendas progresistas en el plano interno, el Ejecutivo financia a regímenes que avanzan en sentido contrario.
Diplomacia, intereses y doble estándar
El Gobierno sostiene que Senegal es un socio estratégico en África. La cooperación apunta a desarrollo económico y estabilidad regional.








