Las autoridades ucranianas informaron que los ataques alcanzaron zonas residenciales en las regiones de Sumy y Odesa. Moscú sostuvo que sus operaciones están dirigidas contra objetivos militares e infraestructura vinculada al esfuerzo bélico ucraniano.
Las autoridades de Ucrania acusaron a Rusia de atacar deliberadamente a la población civil luego de una nueva serie de bombardeos registrados en distintas regiones del país que dejaron al menos seis personas fallecidas y varios heridos. Según informaron funcionarios ucranianos, cuatro de las víctimas murieron en la región de Sumy y otras dos en la región de Odesa, donde proyectiles rusos impactaron en áreas habitadas.
El gobernador de la región de Sumy indicó que las fuerzas rusas emplearon bombas aéreas guiadas contra localidades cercanas a la frontera. De acuerdo con las autoridades locales, los ataques alcanzaron sectores donde no había instalaciones militares y destruyeron viviendas particulares, edificios públicos y vehículos.
Un edificio en Odesa después del bombardeo ruso
En la región de Odesa, un nuevo bombardeo también impactó sobre áreas urbanas y provocó la muerte de dos personas. Además, varias viviendas resultaron dañadas y se registraron incendios que debieron ser controlados por los servicios de emergencia. Las autoridades locales señalaron que continúan evaluando los daños materiales mientras avanzan las tareas de asistencia a los residentes afectados.
Tras los ataques, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, afirmó que Rusia "asesina deliberadamente a civiles" y sostuvo que los bombardeos forman parte de una estrategia destinada a sembrar temor entre la población.
El presidente Volodímir Zelensky reiteró el pedido a Estados Unidos y a los países europeos para acelerar la entrega de sistemas de defensa aérea y otros equipos militares comprometidos durante la reciente cumbre de la OTAN.
Por su parte, Rusia ha sostenido de manera reiterada que sus operaciones militares tienen como objetivo instalaciones militares, centros logísticos e infraestructura utilizada por las Fuerzas Armadas de Ucrania. El Kremlin rechaza las acusaciones de atacar intencionalmente a la población civil y afirma que los daños en zonas residenciales son consecuencia de la actividad militar o de los sistemas de defensa antiaérea ucranianos.
Soldados rusos con un dron militar
Los nuevos bombardeos se producen en un contexto de intensificación de las operaciones de ambos bandos. Mientras Rusia mantiene ataques con misiles, drones y bombas guiadas sobre distintas regiones de Ucrania, Kiev continúa desarrollando ofensivas de largo alcance contra instalaciones energéticas, depósitos de combustible y objetivos logísticos en territorio ruso.
La continuidad de estas operaciones refleja la persistencia de un conflicto que sigue afectando tanto a las infraestructuras estratégicas como a la población civil de ambos países.