El Comando Central de Estados Unidos confirmó la muerte de Ali Husayn al-’Ulaywi, uno de los principales dirigentes de ISIS, en un ataque de precisión realizado en el noroeste de Siria.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que una operación de precisión llevada a cabo el pasado 19 de junio en el noroeste de Siria terminó con la muerte de Ali Husayn al-’Ulaywi, identificado como uno de los líderes de mayor rango del Estado Islámico (ISIS).
La acción fue ejecutada en coordinación con socios regionales y se enmarca dentro de la campaña militar estadounidense destinada a desmantelar las estructuras terroristas que aún operan en Siria, pese a la derrota territorial sufrida por ISIS años atrás.
Desde el organismo militar señalaron que la prioridad sigue siendo impedir que el grupo yihadista pueda reorganizarse y lanzar nuevos ataques contra intereses estadounidenses o sus aliados.
La estrategia de Trump para eliminar la amenaza terrorista
La operación se produce en medio de una ofensiva más amplia impulsada por la administración de Donald Trump, que intensificó los ataques contra posiciones yihadistas tras la muerte de militares estadounidenses en Siria.
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, sostuvo que las fuerzas norteamericanas continuarán actuando para garantizar una derrota definitiva del grupo terrorista.
"CENTCOM y nuestros socios mantienen su compromiso de erradicar los restos de ISIS para asegurar su derrota duradera", afirmó el jefe militar.
La campaña se aceleró especialmente después de la denominada Operación Ojo de Halcón, lanzada en diciembre tras una serie de ataques que dejaron víctimas estadounidenses en la región.
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ISIS sigue activo pese a la pérdida de su califato
Aunque el Estado Islámico perdió el control de gran parte de los territorios que dominaba en Siria e Irak, las agencias de inteligencia occidentales advierten que siguen existiendo células activas capaces de ejecutar atentados.
Tras la caída del régimen de Bashar al Assad en diciembre de 2024 y la llegada al poder de Ahmed al Sharaa, la actividad terrorista volvió a incrementarse en algunas zonas del país.
Durante los últimos meses, ISIS reivindicó varios ataques y llamó públicamente a sus seguidores a actuar contra objetivos occidentales y judíos.
Los servicios de inteligencia consideran que muchos de estos grupos operan como células durmientes, capaces de reorganizarse rápidamente si encuentran condiciones favorables.
Washington promete mantener la presión militar
Desde el Pentágono remarcaron que la muerte de Ali Husayn al-’Ulaywi representa un golpe importante contra la estructura de mando de ISIS, aunque advirtieron que la amenaza no ha desaparecido por completo.
En febrero, Estados Unidos ya había realizado otra serie de bombardeos que terminaron con la muerte o captura de decenas de integrantes del grupo terrorista.
La administración Trump insiste en que no permitirá que Siria vuelva a convertirse en un refugio para organizaciones extremistas y mantiene desplegadas fuerzas en la región para apoyar las operaciones antiterroristas.
Según CENTCOM, las acciones continuarán mientras existan amenazas contra ciudadanos estadounidenses o aliados estratégicos en Medio Oriente.