EEUU denunció que la inmigración masiva generó delincuencia, ataques terroristas y agresiones sexuales en Occidente
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En un mensaje contundente, el Gobierno de Donald Trump, mediante el Departamento de Estado, advirtió que la inmigración ilegal masiva supone una amenaza existencial para la civilización occidental y "socava la estabilidad de aliados clave de Estados Unidos".
El comunicado difundido en X informó que el Departamento de Estado instruyó a todas sus embajadas a “informar sobre las implicaciones de la migración masiva en materia de derechos humanos y seguridad pública”, con el objetivo de establecer un diagnóstico detallado del impacto que los flujos migratorios irregulares están generando en países aliados.
Según el texto oficial, “la migración masiva es una preocupación en materia de derechos humanos”, y diversos gobiernos occidentales estarían enfrentando consecuencias severas derivadas del aumento de la delincuencia, ataques terroristas, agresiones sexuales y el desplazamiento de comunidades enteras. La evaluación estadounidense sostiene que estas problemáticas “han perjudicado a los ciudadanos de las naciones occidentales durante años”.
El presidente Donald Trump.
El Departamento de Estado confirmó que los funcionarios norteamericanos “instarán a los gobiernos a tomar medidas enérgicas y defender a los ciudadanos contra las amenazas que plantea la migración masiva”.
Además, tendrán el mandato de informar sobre políticas que “castigan a los ciudadanos que se oponen a la continua migración masiva” y de “documentar los crímenes y abusos contra los derechos humanos cometidos por personas indocumentadas”.
La grave situación en Europa
El comunicado detalla casos concretos que han generado alarma en Europa. En el Reino Unido, “miles de niñas han sido víctimas en Rotherham, Oxford y Newcastle de bandas violadores que incluyen a hombres inmigrantes ilegales”, indicando que varias menores sufrieron “abusos indescriptibles durante años antes de que intervinieran las autoridades”.
El presidente Donald Trump.
En Suecia, la preocupación se centró en un fallo judicial que permitió que “a un inmigrante eritreo condenado por violar a una niña de 16 años” permaneciera en el país porque el tribunal consideró que el caso no era un “delito excepcionalmente grave”.
En Alemania, “nueve hombres –varios de ellos inmigrantes– fueron condenados por la violación en grupo de una niña de 15 años”, mientras que una ciudadana alemana que criticó públicamente a uno de los agresores “recibió una condena más severa que los propios perpetradores”.
Ante esta situación, Washington advierte que sus representantes diplomáticos “examinarán ahora con lupa las políticas de las naciones occidentales que muestran indulgencia ante los delitos cometidos por inmigrantes y las violaciones de los derechos humanos, o que crean sistemas de doble rasero que priorizan a los inmigrantes a expensas de sus propios ciudadanos”.
La comunicación subraya una postura más firme de Estados Unidos respecto a la protección de la seguridad interna en Occidente y la defensa de los valores democráticos frente a fenómenos desestabilizadores.