Gracias a la gestión de Donald Trump, los cruces ilegales a través de la frontera terrestre se han reducido en un 80% con respecto al año anterior.
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Estados Unidos alcanzó en octubre de 2025 un logro histórico en materia de seguridad fronteriza. De acuerdo con cifras oficiales, confirmadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el país registró solo 30.561 encuentros migratorios en todo el mes, la cifra más baja jamás registrada para un octubre y el inicio de año fiscal más seguro en la historia del país.
El récord anterior, 43.010 encuentros en octubre de 2012, fue superado por un margen del 29%, mientras que las cifras actuales representan una caída del 79% respecto a octubre de 2024, bajo la administración anterior.
En palabras simples: la frontera estadounidense se ha transformado de una crisis en una muralla efectiva, un cambio que la propia CBP atribuye directamente a las eficientes políticas del presidenteDonald Trump.
''Historia hecha: el octubre más seguro de todos los tiempos y seis meses consecutivos sin liberaciones. Esta es la frontera más segura que ha tenido Estados Unidos'', declaró la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien agradeció a los agentes fronterizos por su dedicación y profesionalismo.
La secretaria de Seguridad Nacional ha brindado un gran reconocimiento a los agentes de seguridad fronteriza
Desde el 21 de enero hasta el 31 de octubre de 2025, la CBP reportó 106.134 encuentros totales a lo largo de la frontera suroeste, con un promedio diario de apenas 258, una reducción del 95% comparada con el promedio diario de la administración anterior.
En contraste, bajo el gobierno de Joe Biden, el promedio mensual superaba los 155.000 encuentros, mientras que los nueve meses de la presidencia de Trump suman menos que uno solo del periodo previo.
Los números hablan por sí solos. En apenas nueve meses, la política de ''ley y orden'' impulsada por la administración Trump ha conseguido lo que muchos consideraban imposible: una frontera controlada, una aplicación estricta de las leyes y la eliminación total del ''catch-and-release''.
La administración Biden tenía desastrosos números en materia de seguridad fronteriza
Por sexto mes consecutivo, ni una sola persona detenida fue liberada sin el debido proceso legal, consolidando un cambio de paradigma en la gestión migratoria estadounidense.
La caída drástica en el número de cruces también ha permitido redirigir recursos. Con menos presión en la frontera, la CBP ha pasado a fortalecer la aplicación interior de las leyes migratorias, desplegando agentes a grandes ciudades como Chicago y Los Ángeles para localizar y procesar a quienes violan la ley dentro del país.
El comisionado de la CBP, Rodney Scott, celebró el trabajo de los agentes en terreno y destacó la efectividad de las medidas implementadas. ''Nuestra misión es clara: asegurar la frontera y proteger esta nación. No hay excusas, no hay política, solo resultados. Y los resultados están aquí.''
El comisionado de la Oficina de Aduanas de Estados Unidos celebró la baja de los cruces fronterizos
Los analistas coinciden en que las cifras reflejan una recuperación total del control fronterizo que se había perdido en los últimos años. El promedio diario de detenciones cayó de más de 5.000 a solo 258, lo que representa una reducción de más del 90% en intentos de cruce. El mensaje del gobierno ha sido firme: quien intente ingresar ilegalmente enfrentará la ley.
El DHS lo resume con contundencia: ''La frontera dejó de ser un torniquete y se convirtió en una fortaleza.''
En palabras del propio presidente Trump, Estados Unidos está viviendo ''la restauración de la ley, el orden y la soberanía nacional''. Con estas cifras históricas, la Casa Blanca presenta un argumento difícil de refutar: por primera vez en décadas, la frontera sur está verdaderamente bajo control