El presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, aseguró este martes que su país se mantendrá al margen del conflicto regional que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán, en medio de una creciente escalada que ya ha tenido repercusiones en varios países de Medio Oriente. Las declaraciones fueron realizadas durante una intervención en la conferencia ''Chatham House'', en Londres.
''Mientras Siria no sea atacada por ninguna parte, permaneceremos fuera de cualquier conflicto'', afirmó el mandatario, dejando en claro que su gobierno busca evitar una nueva implicación militar tras años de guerra interna. Sin embargo, advirtió que el contexto regional es altamente volátil y que las decisiones actuales responden más a impulsos que a cálculos estratégicos.
El conflicto, que se ha extendido durante el último mes, ha provocado miles de víctimas, daños a infraestructuras clave y un impacto considerable en los mercados energéticos internacionales. La ofensiva aérea lanzada por Estados Unidos e Israel contra objetivos militares estratégicos en Irán a finales de febrero ha sido uno de los principales detonantes de la escalada, en un intento por contener las políticas desestabilizadoras del régimen iraní en la región.















