La Justicia boliviana emitió una segunda orden de captura contra el exdictador. A la investigación por presunta trata agravada de personas se suma ahora una causa vinculada a terrorismo, alzamiento armado y otros delitos relacionados con los bloqueos que paralizaron Bolivia durante mayo y junio.
El exdictador de Bolivia, Evo Morales, acumula dos órdenes de arresto emitidas por la Justicia boliviana en causas diferentes por trata agravada de personas, mientras que la segunda fue dictada esta semana por la Fiscalía en el marco de los bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio de este año, en los que se le atribuyen delitos como terrorismo, alzamiento armado contra la soberanía del Estado, instigación pública a delinquir y asociación delictuosa.
Estos bloqueos tambien fueron interpretados como un intento de golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Rodrigo Paz por parte del exdictador Evo Morales y sus seguidores.
Terroristas bolivianos vinculados a Evo Morales
La nueva orden de captura fue emitida por la Fiscalía de Santa Cruz tras varios meses de investigación sobre los bloqueos impulsados por sectores afines al exdictador. Las protestas provocaron el cierre de rutas estratégicas durante más de cincuenta días, generando importantes pérdidas económicas, desabastecimiento en distintas regiones del país y enfrentamientos que dejaron al menos 22 personas fallecidas y decenas de heridos.
Esta nueva causa se suma al proceso por presunta trata agravada de personas que ya pesaba sobre Morales y por el cual la Justicia había ordenado previamente su captura. Según la investigación, el exdictador es acusado de mantener una relación con una menor de edad, un expediente que permanece abierto y que derivó en una orden de aprehensión luego de que no compareciera ante la Justicia cuando fue citado.
El exdictador Evo Morales junto a una menor de edad
El Gobierno boliviano defendió la actuación de la Fiscalía y afirmó que las investigaciones responden exclusivamente a hechos que podrían constituir delitos tipificados en la legislación nacional. Las autoridades sostienen que los bloqueos ocasionaron graves perjuicios para la población y que corresponde a la Justicia determinar las responsabilidades individuales de quienes promovieron las protestas.
La acumulación de dos órdenes de aprehensión coloca a Evo Morales en una situación judicial cada vez más compleja. Mientras continúan las investigaciones por ambos expedientes, la Policía mantiene vigente el mandato de captura y la Fiscalía aseguró que avanzará con las actuaciones necesarias para lograr que el ex mandatario comparezca ante los tribunales.
El desenlace de estas causas podría tener un fuerte impacto en el escenario político boliviano, donde Morales continúa siendo una de las figuras más influyentes del país pese a los procesos judiciales que enfrenta.