El expresidente Jair Bolsonaro eligió a su hijo Flavio como su candidato a presidente para 2026
Jair y Flavio Bolsonaro.
porRedacción
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El anuncio confirmó quién será la figura que encabece el proyecto de la derecha brasileña de cara a las elecciones.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro oficializó este viernes su candidatura presidencial para las elecciones de 2026, con el objetivo de sacar al dictador socialista Lula da Silva del poder.
El anuncio confirma que será él quien intente encabezar el proyecto de la derecha brasileña en reemplazo de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, actualmente proscripto tras ser condenado y encarcelado en medio un proceso de persecución política.
La confirmación, publicada en la red social X, marca el fin de semanas de especulaciones dentro del Partido Liberal (PL), fuerza que había evitado definir públicamente quién asumiría el liderazgo electoral ante la inhabilitación del exmandatario.
Con el mensaje difundido por su hijo mayor, quedó claro que la opción elegida surgió directamente del propio Jair Bolsonaro, quien continúa cumpliendo una sentencia de 27 años dictada por un tribunal cuyos jueces mantienen vínculos cercanos con el dictador Lula.
Flavio Bolsonaro.
El anuncio de Flavio Bolsonaro
“Con gran responsabilidad confirmo la decisión del mayor líder político y moral de Brasil, Jair Messias Bolsonaro, de confiarme la misión de dar continuidad a nuestro proyecto de nación”, afirmó el senador en su publicación. La frase reflejó tanto el peso simbólico que otorga a su padre como la intención de mantener cohesionada a la base bolsonarista detrás de su figura.
En su comunicado, Flávio Bolsonaro adoptó un tono confrontativo hacia la dictadura de Lula da Silva, acusándola de deteriorar las condiciones de vida y de destruir la institucionalidad democrática.
“No voy a quedarme con los brazos cruzados viendo cómo la esperanza de las familias se apaga y nuestra democracia sucumbe”, aseguró. En este marco, apuntó contra el gobierno por “robar a los jubilados”, permitir el fortalecimiento del narcotráfico y tolerar un retroceso en las oportunidades para la juventud y un “saqueo de las empresas estatales”.
Lula da Silva, presidente de Brasil.
El senador también describió un panorama económico crítico y manifestó su preocupación por el rumbo fiscal del país: “Nuestro país vive días difíciles, en los que muchos se sienten abandonados (...), se crean o aumentan constantemente nuevos impuestos, y nuestros hijos no tienen perspectivas de futuro”.
Flávio cerró su mensaje con una invocación espiritual y un compromiso público: “Me pongo ante Dios y ante Brasil para cumplir esta misión. Sé que Él irá delante de nosotros, abriendo puertas, derribando muros y guiando cada paso de este viaje”.
Con este anuncio, se descartan las candidaturas de Michelle Bolsonaro, esposa del exmandatario, y de Tarcísio de Freitas, gobernador de Sao Paulo, de quien Bolsonaro no estaba seguro de que lo vaya a indultar en caso de ganar la presidencia.
Con este anuncio, se abre formalmente la carrera presidencial dentro del espacio derechista más influyente del país, mientras la figura del expresidente Bolsonaro continúa gravitando sobre la política brasileña aun desde fuera de la competencia electoral.