En una habitación secreta en la sede del FBI, funcionarios de la agencia encontraron una tanda de documentos confidenciales enterrados dentro de "bolsas para quemar", las cuales son utilizadas tradicionalmente para destruir material clasificado.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó que los archivos se relacionan con la investigación que actualmente la agencia está llevando a cabo sobre el RussiaGate, la operación de inteligencia del gobierno de Obama que buscó derrocar a Trump acusándolo de haber conspirado con Rusia en 2016.
En el marco de esta pesquisa, el FBI ha abierto investigaciones a funcionarios de la era Obama que cumplieron con un rol activo en esta operación demócrata, como lo es el caso del exdirector del FBI James Comey y el exdirector de la CIA John Brennan.















