El candidato presidencial Flávio Bolsonaro abandonó Brasil para emprender su exilio a Estados Unidos en un operativo organizado por el Gobierno de Javier Milei, luego de que el régimen de Lula da Silva intentara detener y meter preso al senador brasileño.
El traslado se realizó por vía terrestre a través de la provincia de Misiones, desde donde el dirigente brasileño abordó un vuelo privado en el aeropuerto internacional de Puerto Iguazú.
La operación se produjo después de que el Supremo Tribunal Federal de Brasil, a través del juez Alexandre de Moraes, un aliado cercano del dictador Lula da Silva, ordenara la entrega de los pasaportes de Bolsonaro y le prohibiera salir del país con el objetivo final de poder arrestarlo.












