ICE señaló el caso del inmigrante maliense como fraude migratorio por contradicciones con una solicitud previa basada en su conversión al cristianismo.
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El sujeto expuesto, Moussa Diawara, de 57 años, ingresó a EE. UU. a los 32 años con visa de turista y sobrepasó su permanencia para residir ilegalmente durante casi la mitad de su vida en Houston, Texas, trabajando como conductor de Uber. Inicialmente evitó su expulsión alegando haberse convertido al cristianismo frente al entorno musulmán de Mali, logrando en 2012 una orden de "retención de expulsión" (withholding of removal) y un permiso de trabajo.
Sin embargo, su expediente confidencial destapó una versión completamente opuesta. En su solicitud de asilo, Moussa Diawara afirmó ser HOMOSEXUAL, declarando por escrito: “Aunque nací como un niño, las cosas parecieron diferentes para mí ya que ya tenía comportamientos y sentimientos femeninos”.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y el gobierno de Donald Trump encabezan la mayor operación de deportación masiva en la historia de EE. UU., expulsando a 25,000 personas hacia docenas de terceros países que reciben millones de dólares en ayuda estadounidense. La estrategia neutraliza la amenaza a la seguridad pública enviando extranjeros peligrosos a naciones como Eswatini y Sudán del Sur, incluyendo deportados con condenas por primer grado de asesinato, agresión sexual, secuestro y robo a mano armada. Como ratificó el abogado principal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), James Percival: “La gente debería estar muy feliz con el presidente Trump por sacar a estos criminales graves del país”.
El núcleo de esta ofensiva contra la ilegalidad quedó marcado por la firme postura asumida por el ICE en su canal oficial de X (Twitter) frente al programa 60 Minutes (@60Minutos). En dicho comunicado, el ICE desmanteló el montaje victimista de la prensa tradicional publicando textualmente:
ICE en X:
“¡Falso y gay! Moussa Diawara, el ciudadano maliense que aparece en esta investigación sorprendentemente deficiente. @60Minutos Según el informe, ahora enfrenta acusaciones de FRAUDE migratorio después de que su solicitud de asilo saliera a la luz, revelando que afirmaba ser un hombre HOMOSEXUAL que temía ser perseguido en Mali”. Con este pronunciamiento, el DHS dejó en evidencia cómo ciertos inmigrantes africanos recurren a mentiras fabricadas para defraudar al sistema de asilo.
Moussa Diawara
En el mismo documento añadió: “Me sentía más cómodo siendo íntimo con chicos que con chicas” y sostuvo: “Desde que vine a los EE. UU. tuve la posibilidad de expresar mis sentimientos a los hombres sin vergüenza ni reserva”. Esta descarada disparidad motivó que el DHS señalara formalmente su caso por FRAUDE migratorio.
El 11 de julio, agentes del ICE arrestaron a Moussa Diawara en Houston, donde vivía con su esposa Barbara (enfermera registrada) y sus 2 hijos ciudadanos, Corey de 16 años y Chloe de 12 años. Tras 3 semanas en detención del ICE, fue embarcado el 30 de julio en el vuelo de alta seguridad SHRC Mali (Special High Risk Charter), el cual transportó a 63 personas realizando escalas en Sierra Leona y la República Centroafricana antes de llegar a Ghana el 31 de julio.
El desglose de los 63 deportados a bordo arrojó que un 19% poseía cargos o condenas por robo, agresión, drogas o armas, un 19% por infracciones de tránsito y un 62% sin antecedentes formalizados. En Ghana, Moussa Diawara reaccionó ante la prensa manifestando: “Todavía me digo a mí mismo: 'Esto no es real'”, agregando: “No puedo llamar a mi esposa, no puedo contactar a mi abogado. No puedo hablar con nadie. Les digo: 'Esto es un secuestro. Uds. nos secuestraron'”.
Moussa Diawara
Pese a mostrar etiquetas de equipaje del DHS y planillas médicas que decían SHRC Mali y afirmar: “Así que saben al 100% que voy a Mali”, James Percival aclaró: “Bueno, no fue volado a Mali... Fue volado a Ghana, pero no puedo hablar de por qué ese papel dice eso”. El DHS precisó que las etiquetas provenían de "contratistas", que la planilla fue un “error clerical” y que contaban con "garantías diplomáticas" de Ghana. Mientras tanto, en Sierra Leona, a los expulsados se les entrega un folleto indicando que “Sierra Leona está sirviendo como una ubicación de tránsito temporal mientras se realizan los arreglos para devolverlo a su país de origen”.
Posteriormente, tras ser devuelto a Mali desde Ghana y huir a un tercer país no revelado con ayuda de camioneros locales, la defensa de Diawara, mediante el abogado Reuben S. Kerben, solicitó su retorno ante un juez federal en Washington, D.C.. En Texas, su hijo Corey señaló: “Se siente muy vacío sin él”, y su esposa Barbara expresó: “Estoy intentando, ya sabes, no llorar delante de ellos, ser fuerte por ellos, porque me necesitan”.
Pese a que la oposición demócrata criticó la política mediante un informe de 30 páginas promovido por la senadora Jeanne Shaheen (D-NH), la Corte Suprema respaldó las acciones del gobierno de Trump, permitiendo que las deportaciones a terceros países continúen plenamente ejecutándose hasta la audiencia de diciembre.