Francia y Bélgica se preparan para una nueva jornada de tensión este sábado 24 de octubre, después de los disturbios, enfrentamientos y saqueos registrados durante las últimas semanas. Mientras el Gobierno francés anunció un amplio operativo policial para contener posibles episodios de violencia, en Bruselas numerosos comerciantes comenzaron a cubrir sus escaparates con paneles de madera para protegerse ante eventuales ataques.
La preocupación aumentó después de que las manifestaciones del pasado fin de semana terminaran con comercios vandalizados, incendios y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Las nuevas convocatorias generaron temor entre los empresarios, que buscan evitar que se repitan las escenas de saqueos que afectaron a establecimientos comerciales en varias ciudades europeas.











