El fundador de Telegram denuncia el plan de Macron para vigilar a los europeos
Macron y Durov.
porRedacción
internacionales
El empresario alertó que Francia impulsa leyes que convertirían los teléfonos en herramientas de vigilancia estatal.
Pavel Durov, fundador de Telegram, denunció que el presidente francés Emmanuel Macron encabeza un intento coordinado para imponer la vigilancia masiva sobre los europeos. Según el empresario ruso, Francia ha sido el principal impulsor de una iniciativa en el Parlamento Europeo que buscaba obligar a las plataformas de mensajería a escanear todos los mensajes privados.
“Una vez que un gobierno se arroga el derecho a inspeccionar los mensajes de los ciudadanos, la libertad desaparece”, afirmó. Allí explicó que el proyecto, presentado bajo la excusa de combatir el crimen y el abuso infantil, en realidad abría la puerta a un sistema de vigilancia total sobre la vida privada de millones de personas.
Emmanuel Macron, presidente de Francia.
El fundador de Telegram apuntó contra figuras políticas cercanas a Macron, como el exministro del Interior Bruno Retailleau y su sucesor Laurent Nuñez, quienes respaldaron abiertamente la propuesta. Según Durov, la ley “habría creado un sistema donde los ciudadanos comunes estarían bajo escrutinio permanente".
La votación de dicha ley en el Parlamento Europeo fue postergada gracias a la intervención de Alemania, que manifestó su oposición al proyecto, decisión que salvaguarda momentáneamente la privacidad en Europa. Sin embargo, el empresario advirtió que los intentos por controlar la red no han terminado: “Hoy hemos defendido la privacidad, pero mañana podrían intentarlo de nuevo”.
Varios gobiernos, encabezados por el de Macron, han insistido en la necesidad de ampliar los poderes del Estado bajo el argumento de la seguridad, una tendencia que numerosos analistas califican como autoritaria. El interés frances en la materia no es nuevo, el Ejecutivo ha multiplicado las herramientas de control social, vigilancia en redes y seguimiento de comunicaciones en los últimos años.
Macron, durante la pandemia de COVID-19.
Mientras tanto, Telegram, que supera los 900 millones de usuarios en todo el mundo, se mantiene como uno de los últimos bastiones frente a la presión de los gobiernos europeos que buscan restringir el cifrado punto a punto y controlar la información que circula libremente por internet.
Para Durov, la defensa de la privacidad es inseparable de la defensa de la democracia. “Los verdaderos criminales siempre encontrarán formas de ocultarse, pero los ciudadanos honestos perderán su derecho a la intimidad”, advirtió.