Las autoridades francesas impusieron una nueva multa multimillonaria a la plataforma china de comercio electrónico Shein, intensificando la presión sobre una de las empresas de moda ultra-rápida más grandes del mundo debido a irregularidades relacionadas con los derechos de los consumidores y la información proporcionada a los compradores.
La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión del Fraude de Francia anunció este miércoles una sanción de aproximadamente 22 millones de euros contra la compañía. Según el organismo regulador, la empresa incurrió en diversas infracciones vinculadas a los procesos de confirmación de pedidos, devoluciones de productos e información ambiental ofrecida a los usuarios.
La multa se divide en 16,7 millones de euros por problemas relacionados con la confirmación de compras y otros 5,8 millones de euros por incumplimientos asociados a los procedimientos de devolución y a la presentación de información sobre la calidad medioambiental de determinados productos.
La sanción representa un nuevo episodio en la creciente confrontación entre las autoridades francesas y la popular plataforma de origen chino, que en los últimos años ha ganado millones de clientes en Europa gracias a su estrategia de precios extremadamente bajos y una oferta masiva de prendas de vestir, accesorios y artículos para el hogar.














