Las autoridades francesas impusieron una nueva multa multimillonaria a la plataforma china de comercio electrónico Shein, intensificando la presión sobre una de las empresas de moda ultra-rápida más grandes del mundo debido a irregularidades relacionadas con los derechos de los consumidores y la información proporcionada a los compradores.
La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión del Fraude de Francia anunció este miércoles una sanción de aproximadamente 22 millones de euros contra la compañía. Según el organismo regulador, la empresa incurrió en diversas infracciones vinculadas a los procesos de confirmación de pedidos, devoluciones de productos e información ambiental ofrecida a los usuarios.
La multa se divide en 16,7 millones de euros por problemas relacionados con la confirmación de compras y otros 5,8 millones de euros por incumplimientos asociados a los procedimientos de devolución y a la presentación de información sobre la calidad medioambiental de determinados productos.
La sanción representa un nuevo episodio en la creciente confrontación entre las autoridades francesas y la popular plataforma de origen chino, que en los últimos años ha ganado millones de clientes en Europa gracias a su estrategia de precios extremadamente bajos y una oferta masiva de prendas de vestir, accesorios y artículos para el hogar.
El gobierno de Macron le cobró una multimillonaria multa a Shein por denuncias relacionadas a información engañosa y problemas logísticos de la compañía
En respuesta a la decisión, Shein calificó las sanciones como excesivas y anunció que recurrirá formalmente ambas resoluciones. La compañía sostuvo que las infracciones señaladas corresponden a problemas técnicos que ya fueron corregidos y aseguró que no tuvieron un impacto significativo sobre los consumidores.
''Problemas técnicos, sin consecuencias para los consumidores y ya solucionados cuando fue necesario, han servido como base para una sanción excepcional'', indicó un portavoz de la empresa en un comunicado.
Sin embargo, el gobierno francés ha endurecido progresivamente su postura frente a la plataforma. Las autoridades consideran que las irregularidades detectadas forman parte de un patrón más amplio de prácticas cuestionables que justifican una supervisión más estricta sobre las operaciones de la compañía.
La nueva multa se suma a otra sanción impuesta en julio, cuando Francia ordenó a Shein pagar 40 millones de euros por prácticas engañosas relacionadas con promociones y descuentos. En aquella ocasión, los reguladores concluyeron que algunos precios promocionales no reflejaban de manera adecuada los descuentos anunciados a los consumidores.
La empresa china anunció que buscará cuestionar las decisiones judiciales que la obligan a abonar la elevada suma de dinero
Además de las sanciones económicas, las autoridades francesas intentaron suspender temporalmente las actividades del ''marketplace'' de la empresa. No obstante, la Corte de Apelaciones de París rechazó posteriormente esa medida, permitiendo que la plataforma continuara operando en el país.
El escrutinio sobre Shein aumentó significativamente a finales del año pasado tras una investigación realizada por organismos de protección al consumidor. Según las autoridades, la plataforma ofrecía productos considerados problemáticos, entre ellos muñecas sexuales con apariencia infantil y artículos clasificados como armas prohibidas bajo la legislación francesa.
A raíz de esos hallazgos, el ministro francés encargado de las pequeñas y medianas empresas, Serge Papin, advirtió que el gobierno mantendrá una vigilancia constante sobre este tipo de plataformas digitales.
''Desde ese descubrimiento hemos decidido no dejar solas a estas plataformas y seguiremos actuando hasta que cambien completamente sus prácticas o abandonen nuestro mercado'', afirmó el funcionario en una publicación difundida en la red social X.
El ministro francés de Pequeñas y Medianas empresas aseguró que el gobierno francés mantendrá un estricto control sobre la plataforma
El caso de Shein se produce en un contexto de creciente preocupación en Europa sobre el funcionamiento de las grandes plataformas internacionales de comercio electrónico. Diversos gobiernos europeos han expresado inquietud por cuestiones relacionadas con la seguridad de los productos, la transparencia de la información comercial, el cumplimiento de normas medioambientales y la protección de los consumidores.
Pese a las controversias, Shein continúa siendo una de las empresas de comercio electrónico con mayor crecimiento a nivel mundial. Su modelo de negocio basado en producción rápida, amplios catálogos y precios reducidos le ha permitido consolidar una importante presencia en numerosos mercados internacionales.