El gobierno de Donald Trump lanzó fuertes críticas a la corrupta Corte Penal Internacional
El gobierno de Trump explotó de furia contra un nefasto fallo de la Corte Penal Internacional
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El Departamento de Estado de los Estados Unidos criticó un nefasto fallo de la Corte Penal Internacional a favor de una organización de la ONU en favor de los palestinos.
La administración Trump criticó duramente este miércoles el fallo consultivo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que sostiene que Israel tiene la obligación legal de permitir que la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) brinde asistencia humanitaria en Gaza.
En un comunicado, el Departamento de Estado calificó la decisión de la CIJ como ''otra resolución corrupta'' y una muestra del uso político del tribunal contra Estados Unidos y sus aliados.
''El llamado 'tribunal' ha vuelto a emitir una opinión no vinculante claramente politizada que castiga injustamente a Israel y absuelve a la UNRWA, una organización profundamente comprometida con el terrorismo de Hamás'', señaló el Departamento de Estado.
La declaración añadió que el fallo refleja ''un abuso de discreción'' por parte de la CIJ y demuestra que el tribunal ''se ha convertido en una herramienta partidista que puede ser utilizada contra los estadounidenses''.
Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos
El fallo de la CIJ, publicado el miércoles, concluyó que Israel debe facilitar el ingreso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y cooperar con las agencias de la ONU, argumentando que el país tiene obligaciones bajo el derecho internacional de proteger los derechos humanos de la población palestina.
El tribunal también desestimó las evidencias israelíes de que una parte significativa de los empleados de UNRWA pertenece a Hamás u otros grupos armados, indicando que las investigaciones internas de la ONU ''no hallaron pruebas suficientes''.
Desde Washington, la administración Trump rechazó tajantemente estas conclusiones. Funcionarios estadounidenses insistieron en que existen evidencias claras y creíbles sobre la infiltración de Hamás en la UNRWA, recordando que varios de sus miembros fueron despedidos tras sospechas de participación en los ataques terroristas del 7 de octubre.
Israel prohibió recientemente a la UNRWA las operaciones en todo su territorio
Por ese motivo, el gobierno estadounidense reiteró su decisión de mantener suspendido el financiamiento a la agencia y urgió a una revisión internacional de su estructura y operaciones.
El comunicado también destacó que el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio continúan trabajando incansablemente para lograr una paz duradera en Medio Oriente mediante acuerdos directos entre las partes, sin la injerencia de organismos internacionales que promueven una visión sesgada del conflicto.
Washington acusó a la CIJ de ignorar el contexto de seguridad de Israel y de poner en riesgo su derecho a defenderse de ataques terroristas. ''Mientras Israel enfrenta amenazas constantes de Hamás, la CIJ prefiere dictar juicios morales y políticos desde La Haya, debilitando los esfuerzos de quienes buscan una paz basada en la seguridad y la estabilidad'', afirmó la declaración.
Donald Trump y Marco Rubio fueron figuras clave para la obtención de tratados de paz en Medio Oriente
La administración Trump sostiene que la ayuda humanitaria debe llegar a los civiles palestinos sin fortalecer a Hamás ni permitir que el grupo terrorista utilice a la población como escudo humano. Según el Departamento de Estado, el fallo de la CIJ omite esa responsabilidad y, en cambio, legitima indirectamente estructuras que facilitan la manipulación del sufrimiento civil con fines políticos.
El comunicado concluyó reafirmando el compromiso de Estados Unidos con la defensa de Israel y la lucha contra la corrupción institucional en organismos internacionales. ''Estados Unidos seguirá apoyando a sus aliados democráticos, promoviendo la paz genuina y rechazando la instrumentalización política del derecho internacional'', señaló el Departamento de Estado.