El primer ministro británico, Keir Starmer, acusó este jueves al empresario tecnológico Elon Musk de intentar ''sembrar la división'' en Reino Unido tras una serie de publicaciones en la red social X relacionadas con el asesinato del estudiante Henry Nowak, un caso que ha provocado una intensa conmoción pública y ha reabierto el debate sobre la actuación de la policía británica.
La controversia gira en torno a la muerte de Nowak, de 18 años, quien fue apuñalado el año pasado en Southampton por Vickrum Digwa, un ciudadano de origen indio y religión sij. Durante los momentos posteriores al ataque, Digwa logró convencer a los agentes que acudieron al lugar de que había sido víctima de una agresión racista por parte de la propia víctima.
Como consecuencia, los policías trataron inicialmente a Nowak como sospechoso. Imágenes difundidas tras la sentencia contra Digwa muestran a los agentes inmovilizando y esposando al joven mientras este agonizaba por las heridas de arma blanca. En el video se escucha a la víctima insistir en que había sido apuñalada y que tenía dificultades para respirar, mientras los agentes no identificaban la gravedad de sus lesiones.
El estudiante británico Henry Nowak fue asesinado el pasado año por un ciudadano indio que lo acusó falsamente de racismo
La difusión de las grabaciones provocó una ola de indignación en todo el país y alimentó las fuertes críticas hacia las fuerzas de seguridad. Diversas manifestaciones tuvieron lugar en varias ciudades británicas, mientras crecía el cuestionamiento sobre si factores ideológicos o temores a ser acusados de discriminación influyeron en la actuación policial.
En ese contexto, Musk utilizó la red social X para denunciar el gran problema dentro de las instituciones occidentales. El empresario sostuvo que la policía británica mostró una predisposición automática a creer las acusaciones de racismo formuladas por el agresor sin verificar los hechos.
''¿Sabían que la política oficial de la policía los obliga a adoptar una actitud racista hacia los blancos? Es totalmente inaceptable y debe cambiar inmediatamente'', escribió Musk en una de sus publicaciones más comentadas.
En otro mensaje, el propietario de X afirmó que ''Occidente ha creado una religión estatal completamente malvada donde una acusación de racismo es la ofensa más grave que se puede cometer, incluso peor que la violación o el asesinato''. También sostuvo que los agentes terminaron tratando al joven herido como culpable mientras el verdadero atacante evitaba ser identificado de inmediato.
Elon Musk criticó a la policía británica por su vergonzoso accionar en el caso y a las instituciones occidentales
Las declaraciones generaron una fuerte reacción por parte del gobierno británico. KeirStarmer condenó las publicaciones del empresario y lo acusó de intentar exacerbar las tensiones sociales.
''Musk nuevamente ha estado interfiriendo en nuestra política durante los últimos días, tratando de fomentar la división. Eso no es lo que somos en Gran Bretaña'', declaró el primer ministro ante periodistas.
Sin embargo, las críticas contra Starmer no tardaron en aparecer. Diversos comentaristas y figuras políticas señalaron que el gobierno ha dedicado más esfuerzos a cuestionar las opiniones de Musk que a responder las preguntas planteadas por las imágenes del caso Nowak.
Los detractores del primer ministro sostienen que las grabaciones muestran un grave fallo institucional y que resulta legítimo exigir explicaciones sobre por qué la policía ignoró reiteradamente las súplicas de un joven que estaba perdiendo la vida. También argumentan que el debate sobre sesgos en la actuación policial no debería ser descartado simplemente por resultar políticamente incómodo.
El socialista primer ministro del Reino Unido atacó al propietario de X y lo acusó de ''crear divisiones internas'' en el país
Para muchos observadores, las declaraciones de Musk reflejan preocupaciones compartidas por una gran parte de la sociedad británica respecto a la aplicación desigual de ciertas políticas relacionadas con la diversidad y la discriminación.
La polémica también revive anteriores enfrentamientos entre Keir Starmer y Elon Musk. En enero de 2025, el magnate criticó duramente al entonces líder laborista por su actuación cuando dirigía la Fiscalía de la Corona, acusándolo de no haber perseguido con suficiente firmeza a bandas de explotación sexual integradas mayoritariamente por hombres de origen pakistaní. Starmer rechazó entonces esas acusaciones y defendió su historial profesional.
Mientras tanto, la familia de Henry Nowak ha intentado mantener cierta distancia respecto a la disputa política. Tras reunirse con Starmer, los familiares calificaron el trato recibido por el joven como ''inhumano y degradante'', pero reiteraron que no desean que su muerte sea utilizada para fomentar más divisiones sociales.
La policía británica fue duramente cuestionada por la familia del joven asesinado, describiendo el trato cono ''inhumano'' y ''degradante''