Una encuesta reflejó que el 65% de los votantes registrados se oponen a un cierre del gobierno, incluso si eso significa que los demócratas no logren sus demandas. Entre los votantes independientes, un 59% se mostró en contra de un cierre bajo cualquier circunstancia, mientras que el rechazo entre los republicanos fue del 92%.
En medio de la crisis, Trump se reunió con los líderes demócratas del Congreso, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, en la Casa Blanca. Más tarde, publicó imágenes del encuentro en sus redes sociales, algunas de ellas editadas para burlarse de los demócratas.
También insinuó que durante el cierre podrían tomarse medidas ''irreversibles'', como despidos masivos de empleados no esenciales, lo cual fue respaldado por directivas de Vought a las agencias federales.















