El gobierno de Javier Milei dio un paso histórico en la lucha contra el crimen organizado al declarar al Cártel de los Soles como organización terrorista, siguiendo la línea de Estados Unidos, Paraguay y Ecuador. Esta medida permitirá avanzar con investigaciones y posibles detenciones de miembros de esa red criminal, liderada por el dictador Nicolás Maduro, que ya habrían realizado operaciones financieras sospechosas en la Argentina.
Fuentes oficiales confirmaron que integrantes del grupo narcocriminal ingresaron al país e incluso establecieron vínculos familiares en Buenos Aires. “Muchos de ellos tienen a su familia acá, sus esposas viven en Buenos Aires y sus hijos van a colegios porteños, porque ni siquiera ellos confían en dejar a sus seres queridos en Caracas. Sabemos que funcionarios del régimen bolivariano pudieron haber entrado en algún momento”, reveló un funcionario al tanto de la investigación.

A partir de esta información, la Justicia argentina abrió varias causas bajo secreto de sumario, en las que se investigan maniobras vinculadas a la compra de propiedades, adquisición de bienes de alto valor y transferencias sospechosas.
El Ministerio de Seguridad, bajo la conducción de Patricia Bullrich, elaboró un informe con los antecedentes que justifican la decisión de sumar al cártel al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), donde figuran también organizaciones como Hezbollah y el Tren de Aragua.
Según el informe de inteligencia, el Cártel de los Soles —cuyo nombre proviene de las insignias de sol que lucen los generales de la Guardia Nacional Bolivariana— maneja el 25% del comercio mundial de cocaína. La estructura criminal está incrustada en lo más alto del régimen chavista: desde el propio Maduro y su mano derecha, Diosdado Cabello, hasta decenas de ministros y generales vinculados a la Guardia Nacional.
Aunque la organización no tendría operaciones regulares en Argentina —ya que su principal mercado se concentra en Estados Unidos, México y Europa—, el gobierno libertario decidió actuar de manera preventiva ante la expansión regional de estas células. En el documento oficial se advierte sobre el “riesgo real o potencial para la seguridad interior, vida y patrimonio de los habitantes”, y se señala la alianza del cártel con otros grupos violentos como el Tren de Aragua, Hezbollah y el Cártel de Sinaloa.









