El gobierno de Ecuador anunció la construcción de una nueva megacárcel de máxima seguridad, en una decisión que busca reforzar su estrategia contra el crimen organizado y recuperar el control del sistema penitenciario.
El proyecto contempla la edificación de un complejo de gran escala que podría albergar hasta 15.000 internos, lo que lo convertiría en uno de los centros penitenciarios más grandes de América Latina.
Según las autoridades, la obra tendrá un plazo estimado de 18 meses y su ubicación se mantiene en reserva por razones de seguridad, con el objetivo de evitar interferencias o ataques por parte de organizaciones criminales.












