El gobierno de Bolivia volvió a los mercados internacionales con una emisión de deuda destinada a fortalecer el presupuesto estatal y estabilizar la economía.
El gobierno de Rodrigo Paz anunció la captación de 1.000 millones de dólares mediante la emisión de bonos soberanos en mercados internacionales, en una operación financiera destinada a reforzar las reservas internacionales y fortalecer el presupuesto estatal en medio de la crisis económica causada por el gobierno de Luis Arce.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó que la colocación de deuda se realizó con una tasa de interés del 9,45% y un plazo de cinco años. Según explicó el funcionario, los fondos serán utilizados para fortalecer las reservas internacionales netas, financiar inversión pública y sostener áreas como salud, educación y desarrollo regional.
El gobierno destacó además el fuerte interés internacional por los bonos bolivianos. De acuerdo con Espinoza, participaron más de 166 inversores internacionales y la demanda fue cinco veces superior al monto inicialmente ofrecido por el país.
El ministro de economía boliviano José Gabriel Espinoza
La operación marca el regreso de Bolivia a los mercados internacionales de deuda luego de varios años de dificultades financieras y deterioro económico. El propio ministro afirmó que “hace seis meses era prácticamente imposible” que el país pudiera volver a captar financiamiento externo en estas condiciones.
Bolivia atraviesa una crisis económica que comenzó a profundizarse desde 2023, principalmente por la escasez de dólares, la caída de las reservas internacionales y la desaceleración de sectores estratégicos como hidrocarburos y minería debido al entonces gobierno socialista. Las reservas internacionales del país cayeron desde más de USD 15.000 millones en 2014 a cerca de USD 3.500 millones en el primer trimestre de 2023.
En los últimos meses, el gobierno de Rodrigo Paz impulsó distintas medidas para estabilizar el sistema financiero. Entre ellas se encuentran la habilitación parcial de retiros en dólares, la normalización de remesas y nuevos acuerdos internacionales vinculados al litio y minerales críticos.
El logo del banco Central de Bolivia
Las autoridades bolivianas sostienen que la emisión de bonos refleja una mejora en la confianza de los mercados internacionales y una reducción del riesgo país. Además, remarcaron que el ingreso de estos fondos permitirá dar mayor estabilidad a la política fiscal y monetaria.
En este contexto, la operación financiera aparece como uno de los principales movimientos económicos del nuevo gobierno boliviano, que busca recuperar liquidez, estabilizar el sistema financiero y reconstruir la confianza internacional tras años de deterioro económico.