Keir Starmer atraviesa uno de los momentos más críticos desde que llegó al poder. El gobierno laborista sufrió este martes dos nuevas renuncias de alto perfil en medio de una creciente rebelión interna dentro del Partido Laborista británico, tras el fuerte fracaso electoral registrado la semana pasada.
La primera dimisión fue la de Miatta Fahnbulleh, secretaria de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, quien abandonó su cargo con una durísima carta en la que acusó a Starmer de haber perdido la confianza de la población británica.
Horas más tarde también renunció Jess Phillips, responsable de políticas contra la violencia machista, profundizando todavía más la crisis política que atraviesa el oficialismo.
Crece la rebelión interna contra Keir Starmer
La situación dentro del Partido Laborista se volvió explosiva luego de los malos resultados obtenidos en las elecciones locales y regionales celebradas en Inglaterra, Escocia y Gales.
Según medios británicos, más de 80 diputados laboristas ya exigen públicamente la salida de Starmer o reclaman que establezca una transición ordenada para abandonar el cargo.
La presión también comenzó a crecer dentro del propio gabinete. Figuras importantes del gobierno como Yvette Cooper y Shabana Mahmood habrían pedido internamente una reorganización del liderazgo tras el colapso electoral.

“Perdió la confianza de la población”
La carta presentada por Fahnbulleh expuso el profundo nivel de fractura interna dentro del oficialismo británico.
La funcionaria acusó al gobierno de haber abandonado sus principios y de gobernar sin claridad ideológica.
“El pueblo no cree que usted pueda liderar este cambio, y yo tampoco”, escribió la ex secretaria de Estado en un mensaje demoledor dirigido directamente a Starmer.
También criticó medidas impulsadas por el Ejecutivo, entre ellas:
Recortes a subsidios energéticos para jubilados
Ajustes sobre personas con discapacidad









