La propuesta impulsada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para restringir el acceso de menores a las redes sociales es otra muestra sobre la falta de libertades individuales y la privacidad además del creciente control estatal sobre internet dentro de la Unión Europea.
El plan contempla posibles límites de edad obligatorios y sistemas de verificación digital para impedir que menores accedan a determinadas plataformas como TikTok, Instagram, Facebook o X. Bruselas sostiene que la iniciativa busca proteger a niños y adolescentes frente a riesgos asociados al uso excesivo de redes sociales, como adicción digital, ansiedad, ciberacoso o exposición a contenidos dañinos.













