El Gobierno de Donald Trump, mediante el Departamento de Guerra de Estados Unidos, inició una revisión destinada a evaluar la “eficacia” de la participación de mujeres en puestos de combate terrestre con el objetivo de asegurar altos estándares dentro de las Fuerzas Armadas.
La iniciativa busca también analizar el verdadero impacto operativo de las mujeres que actualmente se desempeñan en unidades de infantería, blindados y artillería dentro del Ejército y el Cuerpo de Marines.
La revisión fue autorizada por el subsecretario de Guerra para Personal, Anthony Tata. En el documento oficial, según medios estadounidenses, Tata señala que el objetivo central del proceso es determinar la “efectividad operativa de las unidades de combate terrestre 10 años después de que el Departamento levantara todas las restricciones restantes para que las mujeres sirvan en roles de combate”.
Como parte del relevamiento, el subsecretario solicitó a los líderes del Ejército y de la Infantería de Marina que aporten información detallada sobre distintos aspectos del desempeño de las unidades de combate terrestre. Entre los datos requeridos figuran indicadores de preparación, entrenamiento, rendimiento, bajas y clima de mando, tanto a nivel de unidades como de personal individual.

La orden establece que los servicios deberán designar puntos de contacto antes del 15 de enero para canalizar la información hacia el Instituto de Análisis de Defensa, una organización sin fines de lucro que asesora al gobierno estadounidense en asuntos de seguridad nacional.
Además, se especifica que los datos solicitados deben incluir “todas las métricas disponibles que describan la preparación y la capacidad de despliegue de ese individuo (incluidas las medidas físicas, médicas y de otro tipo)”.
El documento, que tiene una extensión de siete páginas, también requiere que se entreguen investigaciones y estudios internos sobre “la integración de las mujeres en el combate”, aclarando que estos trabajos no están disponibles públicamente. De este modo, la revisión se apoyará tanto en estadísticas operativas como en análisis previos elaborados dentro de las propias fuerzas armadas.









