Desde el Air Force One, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue categórico: la represión del régimen iraní contra manifestantes civiles “está cruzando mi línea roja”. Con cientos de muertos confirmados por organizaciones de derechos humanos, el mandatario señaló que Washington se toma la situación “muy seriamente” y que el ejército estadounidense evalúa distintas respuestas.
“Estamos considerando algunas opciones muy contundentes”, afirmó el presidente, dejando claro que una intervención militar es parte del abanico de medidas en estudio. La Casa Blanca también confirmó que los líderes iraníes iniciaron contactos para abrir una negociación, aunque Trump advirtió que Estados Unidos podría actuar incluso antes de una reunión formal.
Protestas, masacre y censura total en Irán
Las manifestaciones comenzaron como reclamo económico, pero evolucionaron hacia un movimiento masivo contra el régimen teocrático. Según la ONG HRANA, al menos 500 personas fueron asesinadas, entre ellos 490 manifestantes. La cifra revela la magnitud de la represión, mientras que hospitales colapsados, heridos por balas en los ojos y desapariciones forzadas muestran el nivel de brutalidad estatal.













