Estados Unidos dio un paso clave en materia de seguridad de cara al Mundial 2026. El Gobierno de Donald Trump confirmó una inversión de 115 millones de dólares destinada al desarrollo y aplicación de tecnología antidrones, con el objetivo de reforzar la protección en estadios y en los principales eventos internacionales que se celebrarán el próximo año.
El anuncio fue realizado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que precisó que los fondos comenzarán a ejecutarse esta misma semana a través de una nueva oficina especializada en este tipo de sistemas. Desde el organismo advirtieron que estas aeronaves no tripuladas "son cada vez más explotadas por actores maliciosos", un fenómeno que generó preocupación creciente en los últimos años y que ya se observa con claridad en conflictos como la guerra en Ucrania.










