El Departamento de Justicia de los Estados Unidos comunicó el arresto de múltiples manifestantes que atacaron a agentes federales en Minnesota.
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La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció el miércoles el arresto de 16 personas en Minnesota acusadas de agredir y obstaculizar a agentes federales durante protestas contra la ofensiva migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
Las detenciones se producen en medio de un aumento de la violencia y los enfrentamientos directos con fuerzas del orden en Minneapolis y otras zonas del estado.
Bondi informó que se encontraba en Minneapolis supervisando personalmente los operativos y confirmó que los detenidos fueron arrestados bajo el estatuto federal 18 U.S. Code § 111, que tipifica como delito el ataque, la intimidación o la interferencia con funcionarios federales en el ejercicio de sus funciones. La norma prevé penas de hasta tres años de prisión y multas económicas, reflejando la gravedad de los cargos.
''Estas personas resistieron e impidieron activamente el trabajo de nuestros agentes federales'', señaló Bondi en un mensaje publicado en la red social X. La fiscal general añadió que se esperan más arrestos, subrayando que el Departamento de Justicia no tolerará agresiones contra las fuerzas del orden. En publicaciones posteriores, Bondi difundió los nombres de los arrestados y material gráfico relacionado con las detenciones.
Pam Bondi destacó que los arrestos se llevaron a cabo en base a la incursión de un delito contra las fuerzas federales en Minnesota
Las protestas se intensificaron tras una serie de incidentes violentos recientes vinculados a operativos federales de inmigración. Para la administración Trump, estos hechos evidencian un escenario cada vez más peligroso para los agentes que ejecutan la ley migratoria, una de las prioridades centrales del gobierno.
Desde el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, las autoridades han reiterado que el derecho a la protesta pacífica está protegido, pero que cualquier forma de violencia o ataque contra agentes federales constituye un delito grave. Funcionarios del gobierno han enfatizado que la aplicación de la ley será firme y que la ciudadanía o el activismo político no eximen de responsabilidad penal.
Entre los arrestados figuran ciudadanos estadounidenses, lo que, según la administración, refuerza el principio de que nadie está por encima de la ley. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional recordó que ''cualquiera que agreda a un agente del orden será procesado con todo el peso de la ley'', en línea con la postura sostenida por el presidente Trump desde el inicio de su mandato.
La administración Trump refuerza su gestión contra la inmigración ilegal al tiempo que establece una igualdad ante la ley frente a los violentos piqueteros
La Casa Blanca considera que una respuesta contundente es necesaria para evitar una escalada de violencia y para proteger tanto a los agentes como a la población civil. Permitir ataques contra funcionarios federales, socavaría el estado de derecho y alentaría el caos en un contexto ya marcado por una fuerte polarización política.
Con estas acciones, la administración Trump refuerza su mensaje de ''ley y orden'' y su compromiso con la aplicación estricta de las leyes migratorias. Los arrestos en Minnesota son presentados por el gobierno como una señal clara de que las protestas violentas no serán toleradas y de que la seguridad de los agentes federales seguirá siendo una prioridad absoluta.