La administración Trump incluyó a ocho empresas y organismos estatales y a tres oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; las medidas bloquean activos y restringen operaciones bajo jurisdicción estadounidense.
Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra 11 actores vinculados al régimen cubano, en una medida dirigida tanto contra la industria estatal del níquel como contra estructuras de investigación y desarrollo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). El paquete alcanza a ocho entidades y tres oficiales militares.
Las designaciones fueron anunciadas por el secretario de Estado, Marco Rubio, y se realizaron bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo de 2026. La normativa permite imponer restricciones contra personas y organizaciones vinculadas, entre otros aspectos, con la represión en Cuba y con amenazas a la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
El presidente Donald Trump junto al Secretario de Estado Marco Rubio
Cuatro de las entidades sancionadas están relacionadas con la explotación y el desarrollo de los recursos de níquel cubanos. Se trata de SERCONI, CEPRONIQUEL, CEDINIQ y PINARES S.A., organismos y empresas estatales vinculados con servicios técnicos, ingeniería, investigación y actividades mineras. Según el Departamento de Estado, el níquel representa una fuente importante de divisas para el Gobierno cubano.
El segundo grupo está compuesto por cuatro entidades relacionadas con las capacidades militares cubanas: SIMPRO, dedicado a simuladores y entrenamiento; CIDNAV, vinculado con investigación naval; CIDAI, relacionado con armamento de infantería; y GELCOM, dedicado a equipos electrónicos y de comunicaciones.
Además, Washington sancionó a tres oficiales que dirigen algunas de estas estructuras: el coronel superior Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, director general de SIMPRO; el capitán Dioglis Pedreira Argüello, responsable de CIDNAV; y el coronel superior Julio Hurtado Betancourt, director general de CIDAI.
Las sanciones implican el bloqueo de los bienes y participaciones de los designados que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses. También restringen las operaciones de ciudadanos y empresas estadounidenses con las entidades incluidas en la lista, salvo que exista una autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel
La medida forma parte de una serie de sanciones adoptadas por Trump durante 2026 contra entidades estatales cubanas. OFAC registró nuevas designaciones relacionadas con Cuba el 3 de septiembre y mantiene un programa específico de sanciones sobre el país.
El régimen cubano, por su parte, cuestiona las sanciones estadounidenses y sostiene que las restricciones contribuyen al deterioro de las condiciones económicas de la isla. Sin embargo, la crisis económica y energetica reciente se adhiere principalmente al control estatal y al fallido sistema comunista.