Companioni fue liberada el 2 de septiembre, pero, según Prisoners Defenders, debe presentarse diariamente en una dependencia policial.
La represión también alcanza a las familias
El informe advierte que el sistema represivo cubano no afecta únicamente a quienes son detenidos. Las familias también sufren amenazas, vigilancia, sanciones económicas, separación forzosa y encarcelamientos simultáneos.
“El castigo se ceba en los hijos y en la familia completa”, afirmó Larrondo. El dirigente de Prisoners Defenders sostuvo que existen madres detenidas simplemente por reclamar condiciones básicas para poder cuidar de sus hijos.
La situación genera un efecto intimidatorio que alcanza a comunidades enteras. El mensaje del régimen es claro: incluso una protesta vinculada con servicios esenciales puede terminar en una causa penal.
Un adolescente de 16 años permanece encarcelado
Entre los casos más graves aparece el de Christian de Jesús Crespo Álvarez, un preso de conciencia de apenas 16 años.
El adolescente fue detenido durante las protestas de marzo en Morón contra los apagones y permanece en prisión provisional en el penal de Canaleta, en Ciego de Ávila.
En junio se confirmó que había contraído hepatitis dentro de la cárcel. Sin embargo, según la denuncia recogida por Prisoners Defenders, las autoridades no lo trasladaron a un hospital para recibir atención especializada.












