Google modificará a partir del 30 de agosto su política contra el spam en Europa para evitar que determinadas medidas aplicadas a sitios web puedan derivar en nuevas sanciones por parte de los reguladores de la Unión Europea. La decisión se produce después de que la Comisión Europea expresara preocupación por el impacto que la política de Google estaba teniendo sobre medios de comunicación y otros editores digitales.
La compañía estadounidense, perteneciente a Alphabet, se encontraba bajo el escrutinio de las autoridades europeas debido a su política denominada ''site reputation abuse'', diseñada para combatir una práctica conocida como ''SEO parásito''. Esta estrategia consiste en publicar páginas o contenidos de terceros dentro de un sitio web con el objetivo de aprovechar la autoridad y las señales de posicionamiento del dominio anfitrión para mejorar artificialmente la visibilidad de esos contenidos en los resultados de búsqueda.
Google considera esta práctica una forma de manipulación de sus sistemas de clasificación y, hasta ahora, podía aplicar acciones manuales contra los sitios que identificara como responsables de este comportamiento. Entre las consecuencias se encontraba una reducción de la posición de determinadas páginas o contenidos dentro de los resultados de Google Search.
Sin embargo, la Comisión Europea determinó que la aplicación de esta política podía perjudicar de manera indirecta a medios de comunicación y otros editores legítimos. Según el organismo europeo, su seguimiento de la política mostró que Google estaba rebajando la visibilidad de sitios web y contenidos pertenecientes a medios y otros publishers cuando estos alojaban material proporcionado por socios comerciales.













