El asesinato de Ryan Al Najjar, una joven siria de 18 años radicada en los Países Bajos, volvió a tomar relevancia pública a partir de una publicación del influencer libertario argentino Daniel Parisini, conocido como El Gordo Dan, quien difundió en X un mensaje contundente: “Ryan Al Najjar, una joven musulmana siria de 18 años, fue atada con cinta adhesiva y ahogada en una zanja en los Países Bajos por su padre y sus hermanos por estar demasiado ‘occidentalizada’. Cuando fueron arrestados, se defendieron afirmando que los crímenes de honor son ‘parte de su cultura’”.
La Fiscalía de los Países Bajos (OM) confirmó que Ryan fue asesinada en Lelystad en un crimen de honor planificado. La joven murió ahogada, completamente inmovilizada con 18 metros de cinta adhesiva cuyo ADN correspondía a su padre, Khaled Al N., de 52 años. Los fiscales detallaron que se encontraron restos de su material genético bajo las uñas de tres dedos de la víctima, evidencia de que la joven se resistió ferozmente antes de morir.

El cuerpo fue hallado el 28 de mayo de 2024 por un empleado de la Staatsbosbeheer en el agua de Knardijk, en Lelystad. La víctima tenía las manos atadas a la espalda, la boca cubierta con cinta adhesiva y los tobillos vendados. Los investigadores establecieron que le quitaron los zapatos antes de inmovilizarla, y que sus dos teléfonos fueron arrojados al agua. Las fundas de los aparatos, sin embargo, fueron ocultadas dentro de su propio calzado, también encontrado en el lugar. Una de las fundas contenía la huella dactilar de su hermano Mohamed Al N. (23).
Durante la tercera audiencia preliminar del caso, el Ministerio Público presentó pruebas directas contra los hermanos Muhanad (25) y Mohamed, ambos acusados de asesinato junto a su padre, actualmente fugado en Siria. El OM indicó que fue el propio Khaled quien grabó la atadura de la joven; su ADN aparece en múltiples segmentos de la cinta adhesiva.









