Este giro coincide con la decisión del Departamento de Estado de catalogar a un presunto cartel venezolano como Organización Terrorista, lo que habilita una mayor libertad legal para tomar acciones militares en la región.
Southern Spear se presenta oficialmente como una fuerza antidrogas, pero detrás opera un objetivo estratégico: forzar un cambio de régimen en Caracas. El general Dan Caine, principal arquitecto militar de la operación, visitó recientemente Puerto Rico, donde se encuentran desplegados 10.000 soldados, marineros y pilotos.
“Tenemos operaciones encubiertas, pero no están diseñadas para matar a Maduro. Están diseñadas para detener el narcotráfico”, explicó un funcionario de la Casa Blanca. Aun así, dejó una frase contundente: “Si Maduro se va, no derramaremos ni una lágrima”.













