El Comité Olímpico Internacional (COI) está dando pasos firmes hacia una decisión histórica: prohibir la participación de transexuales en la categoría femenina de los Juegos Olímpicos.
La medida, que podría hacerse oficial antes de los Juegos de Los Ángeles 2028, busca garantizar la equidad en el deporte femenino y cuenta con un amplio respaldo científico, además del apoyo político del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La nueva presidente del COI, Kirsty Coventry, ha hecho de la ''protección de la categoría femenina'' una de sus prioridades desde su llegada al cargo.
Fuentes internas aseguran que Coventry está decidida a cumplir su promesa de campaña y consolidar un marco regulatorio que asegure que las competencias femeninas sean exclusivamente para mujeres biológicas. El anuncio formal podría realizarse en los próximos meses, aunque la entrada en vigor de la norma se prevé para mediados de 2026.















