Este domingo primero de junio, se produjo un violento ataque en Boulder, Colorado, que dejó a varias personas heridas, algunas de gravedad, durante un evento pacífico en apoyo a los rehenes israelíes retenidos por Hamás.
El agresor, identificado por fuentes policiales como Mohammed Soliman, lanzó cócteles molotov y prendió fuego a participantes mientras gritaba consignas antisemitas como ''¡Muerte a los sionistas!'' y ''¡Terminen con los sionistas!''.
El ataque ocurrió alrededor de la 1:26 de la tarde hora local, cerca del Palacio de Justicia del condado de Boulder y el Pearl Street Mall, durante una caminata organizada por el grupo ''Run For Their Lives''. Este evento es una manifestación semanal pacífica que busca mostrar solidaridad con los rehenes israelíes y sus familias, sin carácter político ni de protesta.
Testigos y organizadores relataron que el atacante esperaba con botellas llenas de un líquido inflamable. Luego las encendió y las arrojó contra los participantes, hiriendo al menos a cinco personas. Una mujer resultó gravemente quemada y tuvo que rodar por el suelo para apagar las llamas.

La policía local llegó rápidamente al lugar tras recibir múltiples llamadas al 911 alertando sobre un hombre armado que estaba incendiando personas. El sospechoso fue identificado por personas en la multitud, detenido sin resistencia y llevado a un hospital con heridas leves. Las víctimas fueron trasladadas a hospitales cercanos, algunas posteriormente transferidas a centros especializados debido a la gravedad de sus lesiones.
Aunque el director del FBI, Kash Patel, calificó el incidente como un "ataque terrorista dirigido" en un comunicado publicado en X, el jefe de la policía de Boulder, Steve Redfearn, señaló tibiamente que aún era prematuro determinar la motivación y que no se había clasificado oficialmente como un acto de terrorismo. Sin embargo, reconoció que se trató de un ataque ''inaceptable'' en una tarde tranquila en el centro de Boulder.









