Las tensiones entre India y Pakistán han aumentado peligrosamente en los últimos días, tras una serie de enfrentamientos fronterizos, ataques con drones y bombardeos aéreos que han provocado numerosas víctimas civiles y daños a infraestructuras críticas.
En respuesta a estos incidentes, India ha movilizado una flota ofensiva de la Armada hacia el norte del mar Arábigo, acercándose a las aguas pakistaníes y posicionándose a entre 300 y 400 millas de la costa de Karachi, el principal puerto y centro económico de Pakistán.
La flota india incluye un portaaviones, destructores, fragatas equipadas con misiles y buques antisubmarinos. Algunas de estas embarcaciones están equipadas con misiles BrahMos, desarrollados conjuntamente con Rusia.

Estos misiles pueden transportar una ojiva de 300 kg a velocidades de hasta Mach 3, con un alcance de hasta 500 millas, lo que pone a Karachi dentro de su radio de ataque.
El almirante retirado Faisal Shah, de la Armada de Pakistán, aseguró a medios locales que los buques indios se encuentran a más de 100 millas náuticas del límite marítimo, y que tendrían que acercarse otras 200 millas para alcanzar objetivos en tierra.
Advirtió que si intentan avanzar, la Armada pakistaní está preparada para interceptarlos. Por su parte, la Armada de Pakistán emitió un comunicado advirtiendo que tomará medidas estrictas ante cualquier ''aventura'' india en el mar.
La escalada militar se produce tras una serie de enfrentamientos iniciados con un ataque terrorista el 22 de abril en Pahalgam (Kashmir india), donde murieron 26 personas.

En represalia, India lanzó ataques aéreos el 7 de mayo, supuestamente destruyendo nueve campamentos terroristas con cerca de 80 aviones, según sus fuentes. Sin embargo, Pakistán denunció que los ataques mataron a 31 civiles, y causaron daños en mezquitas y una planta eléctrica.
India también afirmó haber interceptado una ola de ataques con drones y misiles procedentes de Pakistán que apuntaban a 15 ciudades, incluidas Srinagar, Amritsar y Jammu.











