Jerry Sowood, de 27 años, está detenido porgolpear al menor y atacar después a su madre con unas tijeras frente a sus otros dos hijos. Tres transeúntes lograron reducir al agresor hasta la llegada de la Policía.
Un violento ataque ocurrido en el centro de Melbourne, Australia, dejó gravemente herida a una madre que intentó proteger a su hijo de 10 años después de que un desconocido lo atacara mientras caminaban por la ciudad.
El acusado es Jerry Sowood, un inmigrante ilegal de Liberia de 27 años, quien fue detenido y permanece bajo custodia. Según la acusación presentada ante los tribunales, Sowood se aproximó a la familia y golpeó al niño en la cabeza. El menor se encontraba en Melbourne para realizarse controles médicos relacionados con un tumor cerebral inoperable que padece.
El inmigrante ilegal siendo detenido por la policía y por civiles
Después de golpear al niño, el atacante habría continuado caminando, pero regresó cuando la madre, Cherie Holt, de 46 años, intervino para proteger a su hijo y el inmigrante comenzó a atacarla repetidamente con unas tijeras.
Holt sufrió cuatro heridas de arma blanca, lesiones en los ligamentos del cuello y el hombro y una fractura de pierna. Su hijo también fue trasladado al hospital para ser evaluado después de la agresión. Posteriormente, los médicos determinaron que el ataque no había provocado una inflamación adicional alrededor del tumor cerebral del menor.
La agresión ocurrió a pocos metros de la sede de la Policía de Victoria, en Spencer Street. Los tres hijos de Holt presenciaron el ataque. Su hijo de 16 años corrió para pedir ayuda mientras su madre intentaba detener al agresor.
Tres transeúntes intervinieron inmediatamente al observar la situación. Los hombres se abalanzaron sobre Sowood, consiguieron separarlo de la mujer y lo mantuvieron reducido hasta que llegaron los agentes policiales. Las autoridades calificaron su intervención como decisiva y destacaron que el resultado podría haber sido mucho peor si no hubieran actuado.
Una manifestación en Australia contra la inmigración
El caso provocó preocupación por la violencia causada por los inmigrantes ilegales en las calles de Melbourne. La familia, que había viajado desde Phillip Island para que el niño recibiera atención médica, quedó además profundamente afectada por haber presenciado el ataque.
Mientras continúa el proceso judicial, las autoridades deberán determinar las circunstancias exactas de la agresión y la responsabilidad penal de Sowood. Por el momento, la intervención de los tres transeúntes evitó que el ataque pudiera tener consecuencias todavía más graves.