
Irán busca una guerra nuclear y amenazó a Estados Unidos con atacar bases militares
El parlamento iraní lanzó una fuerte amenaza a los Estados Unidos y criticó duramente el programa del presidente Trump.
El orador del parlamento iraní, Mohammad-Baqer Qalibaf, emitió una fuerte advertencia a Estados Unidos este viernes, amenazando con atacar las bases militares estadounidenses en la región si Washington lleva a cabo ataques militares contra Irán.
Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión entre ambos países, especialmente en torno al preocupante programa nuclear de Irán y las políticas del presidente Donald Trump para impedir que estos consigan un arma de tal calibre.
El presidente estadounidense había enviado una carta al líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, advirtiendo que había dos formas de tratar con Irán: de manera militar o a través de un acuerdo.

Qalibaf respondió a estas declaraciones durante un discurso en el Día de Al-Quds, una jornada anual que celebra la causa terrorista palestina y se realiza en la última semana del mes del Ramadán.
En su intervención, Qalibaf advirtió que si Estados Unidos atacaba a Irán, no solo Irán respondería, sino que las bases estadounidenses y sus aliados en la región serían objetivos. “Si amenazan a Irán, sus bases y las de sus aliados no estarán a salvo”, dijo Qalibaf, agregando que la situación podría desatar un conflicto de gran escala.
Irán ha estado en desacuerdo con la política de "presión máxima" impuesta por Trump, que incluyó la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015, diseñado para limitar las actividades nucleares de Irán a cambio de un alivio de las sanciones.
A pesar de que Irán se había comprometido ante el corrupto presidente demócrata, Barack Obama, a no continuar en la búsqueda de un arma nuclear, los esfuerzos de Teherán por llegar a ese objetivo no solo continuaron, sino que aumentaron drásticamente.

Tras la salida de Estados Unidos del acuerdo, Irán ha superado los límites establecidos en el acuerdo respecto al enriquecimiento de uranio, lo que ha generado más preocupaciones a nivel mundial sobre sus intenciones nucleares, aunque Teherán insiste en que su programa es únicamente para fines ''pacíficos de energía''.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, calificó la carta de Trump de "engañosa", y señaló que las conversaciones eran imposibles a menos que Estados Unidos cambiara su enfoque de presión.
A pesar de las amenazas, Araqchi indicó que la carta de Trump dejaba abierta la posibilidad de la diplomacia, aunque no ofreció detalles sobre la respuesta específica de Irán.
Además, Irán rechazó la posibilidad de conversaciones directas con Estados Unidos debido a las condiciones impuestas por Trump, pero no cerró la puerta a negociaciones indirectas a través de mediadores, como Omán.

La situación se ha intensificado aún más después de los ataques aéreos estadounidenses contra los terroristas hutíes respaldados por Irán en Yemen, y el aumento de las preocupaciones de Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní, lo que ha elevado el riesgo de un conflicto más amplio.
En este contexto, Qalibaf señaló que negociar bajo amenazas sería una forma de rendirse ante las demandas de la otra parte, lo cual consideró inaceptable para cualquier nación. En su mensaje, Qalibaf también destacó que tales presiones podrían llevar a una guerra, y que Irán no aceptaría ninguna forma de sometimiento.
Por otro lado, la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, declaró que la comunidad de inteligencia estadounidense sigue evaluando las declaraciones de que Irán no está desarrollando un arma nuclear, y que el líder supremo iraní no ha autorizado la reactivación de un programa de armas nucleares que había suspendido en 2023.
La creciente actividad militar de Estados Unidos en el Golfo Pérsico y el Océano Índico, junto con el fortalecimiento de las defensas de misiles de Irán alrededor del estrecho de Ormuz, aumenta el riesgo de una mayor escalada.

Más noticias: