El régimen de Irán protagonizó un nuevo episodio de hostigamiento marítimo al interceptar un petrolero vinculado a Estados Unidos en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del comercio energético global. El hecho ocurrió el martes y volvió a encender las alarmas en la región, en medio de negociaciones nucleares aún inciertas.
Según informó la firma británica de seguridad marítima Vanguard Tech, el buque cisterna Stena Imperative fue interceptado por lanchas artilladas de la Guardia Revolucionaria iraní mientras navegaba aproximadamente 16 millas náuticas al norte de Omán, en aguas internacionales.
Orden de abordaje y respuesta del buque
De acuerdo con el reporte, tres pares de pequeñas embarcaciones armadas se comunicaron por radio con el petrolero y ordenaron al capitán “detener los motores y prepararse para ser abordado”. Lejos de acatar la instrucción, el buque aumentó su velocidad y mantuvo el rumbo, evitando así el contacto directo.













