La base de Al Udeid, donde operan aproximadamente 10.000 efectivos estadounidenses, es el principal centro de operaciones aéreas de EEUU en Medio Oriente. Durante el ataque, que consistió en el lanzamiento de entre seis y diez misiles, los sistemas de defensa de Qatar lograron interceptar la mayoría de los proyectiles, y no se registraron víctimas ni daños estructurales de magnitud.
Fuentes del iraníes explicaron que la ofensiva tenía un carácter simbólico y que fue ejecutada de forma controlada. Este ataque tuvo como objetivo responder a los bombardeos recientes de Estados Unidos contra las instalaciones nucleares de Irán, pero sin escalar hacia un conflicto abierto.












