El presidente de Israel, Isaac Herzog, envió un mensaje claro y directo al pueblo de Irán: Israel se pone del lado de quienes reclaman libertad frente a un régimen que lleva décadas oprimiendo a su población. Durante un discurso en Jerusalén, Herzog destacó el coraje de los manifestantes que “marchan valientemente por su libertad” y denunció a los líderes iraníes como la “raíz de tanto mal en el mundo”.
El mandatario remarcó que su esperanza es que los iraníes puedan alcanzar los mismos niveles de libertad y convivencia que Israel defiende como valores fundamentales. Sus declaraciones se producen en plena escalada de protestas que ya dejaron más de 500 muertos, según la organización HRANA.
Crisis económica, inflación descontrolada y estallido social
La chispa de esta nueva ola de protestas fue el colapso del rial iraní, que cayó a un mínimo histórico de 1,42 millones por dólar. El impacto inmediato fue una suba abrupta en alimentos y combustibles, generando estallidos espontáneos en mercados céntricos de Teherán y luego en 280 localidades de 27 provincias.













