Tras semanas de negociaciones fallidas de Mette Frederiksen, el líder liberal Troels Lund Poulsen recibió el encargo de intentar formar una nueva coalición apoyada por partidos conservadores y nacionalistas.
Dinamarca atraviesa una fuerte reconfiguración política luego de que la primera ministra socialdemócrata, Mette Frederiksen, fracasara en su intento de formar gobierno tras las elecciones legislativas de marzo. Después de más de un mes de negociaciones sin resultados, el rey Federico X decidió darle la oportunidad al líder derechista Troels Lund Poulsen, jefe del partido Venstre, para intentar construir una nueva mayoría parlamentaria.
Aunque los Socialdemócratas de Frederiksen siguieron siendo el partido más votado, sufrieron una dura caída electoral: pasaron de 50 a 38 escaños en el Parlamento danés de 179 bancas, su peor resultado desde 1903. La coalición oficialista también retrocedió con fuerza y cayó de 89 a 70 diputados.
La gran sorpresa de la elección fue el crecimiento de los partidos de derecha y antiinmigración. El Partido Popular Danés (DPP), catalogado de derecha, pasó de apenas 5 a 16 escaños y se convirtió en una pieza clave para cualquier coalición alternativa. También debutó el nuevo Partido de los Ciudadanos, que ingresó al Parlamento con 4 bancas.
La primer ministra danesa Mette Frederiksen
Venstre, el tradicional partido conservador liderado por Troels Lund Poulsen, cayó de 23 a 18 escaños, pero logró posicionarse como eje de un posible gobierno de derecha gracias al apoyo de múltiples fuerzas conservadoras, liberales y nacionalistas.
En la primera ronda de consultas con el rey, Frederiksen recibió respaldo de partidos de izquierda y centroizquierda que sumaban 85 diputados, mientras Poulsen reunió 73 apoyos. Sin embargo, la situación cambió rápidamente tras la ruptura de las negociaciones entre Frederiksen y el líder de Los Moderados, Lars Løkke Rasmussen.
En la segunda ronda celebrada esta semana, Poulsen consiguió el respaldo de Los Moderados y alcanzó 87 apoyos parlamentarios, quedando muy cerca de los 90 necesarios para formar gobierno. Frederiksen, en cambio, retrocedió a 84 apoyos.
Troels Lund Poulsen, lider del partido Venstre
El bloque que actualmente respalda a Poulsen incluye a Venstre, el Partido Popular Danés, la Alianza Liberal, Los Moderados, los Conservadores y los Demócratas daneses. Algunos legisladores independientes también podrían terminar inclinando la balanza a favor de la derecha.
La crisis política refleja además un cambio más profundo dentro de Dinamarca. El crecimiento de los partidos nacionalistas y antiinmigración marcó uno de los principales movimientos electorales de los últimos años y debilitó seriamente el modelo de coalición centrista impulsado por Frederiksen.
Con las negociaciones retomándose el próximo 11 de mayo, todo el escenario político danés gira ahora alrededor de Troels Lund Poulsen y de la posibilidad de que Dinamarca tenga próximamente un gobierno inclinado hacia la derecha por primera vez en varios años.