Corea del Sur indicó que detectó siete aviones rusos y dos chinos en torno a las 10 de la mañana, hora local, sobre el mar de Japón y áreas al sur de la península. La aparición de las aeronaves motivó el despliegue inmediato de cazas surcoreanos para ''tomar medidas tácticas en preparación de cualquier contingencia''.
Aunque la incursión no supuso una violación del espacio aéreo soberano, el Ministerio de Defensa surcoreano denunció que los aviones ingresaron brevemente en la Zona de Identificación de Defensa Aérea (KADIZ), un área de vigilancia extendida más allá de su territorio.
Seúl presentó una queja formal ante los agregados militares ruso y chino, recordando que ambos países han entrado en la KADIZ sin notificación en múltiples ocasiones desde 2019.













