Henry Nowak, un estudiante universitario de 18 años oriundo de Essex, había sido asesinado mediante puñaladas por parte de un indio en diciembre de 2025 en Southampton, Reino Unido.
El juicio por el crimen comenzó recientemente, generando una fuerte polémica tras conocerse detalles macabros sobre el ataque y el comportamiento de las autoridades.
Nowak fue apuñalado mortalmente el 3 de diciembre de 2025 cuando regresaba a su casa tras una salida nocturna. Tras el ataque, el agresor, Vickrum Digwa, un indio naturalizado británico, lo señaló como racista y borracho, por lo que la policía que acudió al lugar del incidente lo esposó antes de comprender la gravedad de la situación.
Henry Nowak.
Los detalles del caso
Según se expuso ante el Tribunal de la Corona de Southampton, Nowak caminaba por Belmont Road mientras enviaba videos a sus amigos a través de Snapchat, luego de haber salido durante la noche. En ese contexto, fue interceptado por Vickrum Digwa, de 23 años, quien está acusado de asesinato.
Uno de los elementos más impactantes del caso es el arma utilizada: un cuchillo tipo shastar de 21 centímetros de hoja, descrito por la fiscalía como "extremadamente grande" para este tipo de delitos.
El fiscal Nicholas Lobbenberg indicó que el acusado lo llevaba “a la vista sobre su ropa”, lo que plantea serios interrogantes sobre cómo pudo desplazarse armado sin ser detectado.
La gravedad del ataque quedó reflejada también en las pruebas forenses. La autopsia confirmó que Nowak recibió cuatro puñaladas. Además, el tribunal escuchó que, tras ser herido de muerte, el joven logró decir que había sido apuñalado y que se estaba muriendo, antes de intentar escapar saltando una valla.
Henry Nowak.
Lejos de detenerse, la fiscalía sostiene que Digwa "optó por perseguirlo agresivamente". En paralelo, un video captado momentos antes del ataque muestra al asesino diciendo: "Soy un hombre malo".
Sin embargo, uno de los aspectos más controvertidos del caso es lo ocurrido tras la llegada de la policía. Según declaró el fiscal Lobbenberg, el agresor no solo no intentó asistir a la víctima, sino que “lo acusó de ser racista y de estar borracho”. Con esa versión inicial, los oficiales esposaron a Nowak mientras se moría.
“Poco después, Henry perdió el conocimiento, entonces la policía comenzó a prestarle primeros auxilios y a llamar a una ambulancia”, explicó el fiscal. A pesar de la intervención médica, no se pudo salvar su vida y fue declarado muerto en el lugar.
Manifestante anti inmigración.
La madre del asesino
El caso suma otros elementos comprometedores. El tribunal escuchó que el teléfono de Nowak fue hallado en el bolsillo de Digwa tras el ataque. Además, su madre, Kiran Kaur, inmigrante india de 53 años, está acusada de encubrimiento por presuntamente haber retirado el cuchillo del lugar del crimen y trasladarlo a su vivienda, donde luego fue recuperado.
Digwa enfrenta cargos por asesinato y por portar un arma en la vía pública, aunque niega haber cometido el crimen. Según su versión, actuó en defensa propia tras recibir supuestos "insultos racistas", una afirmación que contrasta con la reconstrucción de los hechos.
El juicio continúa, mientras el caso genera fuerte conmoción por la brutalidad del ataque, el uso de un arma de gran tamaño y las circunstancias iniciales que llevaron a que la propia víctima fuera tratada como sospechosa en los primeros momentos de la intervención policial.