La Justicia de Bolivia ordenó este miércoles la liberación inmediata de la ex presidente Jeanine Áñez, tras anular la sentencia de diez años de prisión dictada en su contra por el denominado caso “golpe dos”. La decisión fue adoptada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y anunciada por su presidente, Romer Saucedo, quien explicó que la medida surge de una revisión extraordinaria de sentencia solicitada por la defensa de la exmandataria.
Según informó Saucedo, la resolución fue respaldada por siete de los nueve magistrados que integran el alto tribunal. “Se ha dispuesto la nulidad de la sentencia ejecutoriada de diez años y, en consecuencia, se dispone su libertad en el día”, afirmó el titular del TSJ en declaraciones a la prensa.
Un fallo con impacto político e institucional

La decisión del TSJ representa un giro de alto impacto político y judicial en Bolivia. Jeanine Áñez se encontraba recluida en un penal de La Paz desde 2022, tras ser condenada por su papel en la crisis política de 2019, que derivó en la renuncia de Evo Morales y su posterior asunción como presidente interina.
El tribunal argumentó que la revisión extraordinaria se enmarca en el respeto a las garantías del debido proceso y busca corregir “errores judiciales o vulneraciones de derechos fundamentales”. Con este fallo, la exmandataria recupera su libertad después de casi cinco años de detención, en un caso que fue cuestionado por organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos.
Repercusiones y reacciones
El proceso judicial contra Áñez fue objeto de críticas por parte de la oposición boliviana y de la comunidad internacional, que denunciaron la politización del sistema judicial y la persecución a exfuncionarios del gobierno interino. Diversas entidades, como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), habían manifestado preocupación por las condiciones de su detención y la falta de imparcialidad judicial.










