El Tribunal de Apelación de París condenó este martes a la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, a una pena de inhabilitación que, en la práctica, no impediría su participación en las elecciones presidenciales francesas de 2027. No obstante, la dirigente también recibió una condena de arresto domiciliario con brazalete electrónico, una medida que considera incompatible con el desarrollo de una campaña electoral.
El fallo establece una inhabilitación total de 45 meses, aunque 30 meses quedaron en suspenso y los 15 meses restantes comenzaron a computarse desde la sentencia dictada en primera instancia en marzo del año pasado, por lo que ese plazo ya se considera cumplido. De esta manera, Le Pen mantiene abierta la posibilidad legal de presentarse como candidata presidencial.
Arresto domiciliario y críticas al fallo
Además de la inhabilitación, la dirigente fue condenada a tres años de prisión, de los cuales deberá cumplir un año bajo arresto domiciliario con brazalete electrónico, mientras que los otros dos quedaron en suspenso. También deberá afrontar una multa de 100.000 euros.
Le Pen había advertido días atrás que una medida de este tipo dificultaría seriamente una eventual campaña presidencial.
"Cuando uno es candidato presidencial, necesita tener completa libertad para desplazarse. No puedo depender de que un magistrado me autorice a ir a un acto", sostuvo recientemente en una entrevista televisiva.
La acusación por el uso de fondos europeos
El tribunal consideró culpable a Le Pen, junto con otros once dirigentes y al partido Agrupación Nacional, por la utilización irregular de más de 2,8 millones de euros provenientes del Parlamento Europeo.
Según la sentencia, esos recursos destinados al pago de asistentes parlamentarios habrían sido utilizados para financiar empleados que desarrollaban tareas partidarias.
La presidenta del tribunal sostuvo durante la lectura del fallo que los dirigentes políticos deben mantener una conducta ejemplar en el manejo de fondos públicos.
Una decisión que genera un fuerte impacto político
La condena vuelve a colocar a Marine Le Pen en el centro del escenario político francés, en momentos en que continúa siendo una de las principales figuras de la oposición y una de las dirigentes con mayores posibilidades electorales de cara a los próximos comicios presidenciales.
Desde su entorno consideran que la decisión judicial tiene un fuerte impacto político y advierten que las restricciones derivadas del arresto domiciliario podrían afectar su capacidad para recorrer el país y desarrollar una campaña en igualdad de condiciones frente a otros candidatos.
En las próximas horas, Le Pen tiene previsto pronunciarse públicamente sobre el fallo y definir si competirá personalmente por la presidencia o si respaldará la candidatura de Jordan Bardella, actual presidente de Agrupación Nacional y una de las principales figuras emergentes del partido.