El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, exigió acelerar la transformación de las Fuerzas Armadas y convertir sus compañías en unidades de combate de élite, con mayor autonomía y capacidad operativa. El pedido fue formulado durante una conferencia de comandantes militares celebrada en Pyongyang.
Durante el encuentro, Kim defendió la necesidad de impulsar una “revolución militar” adaptada al modelo norcoreano y reclamó que todas las unidades estén preparadas para cumplir los objetivos de fortalecimiento militar establecidos por el régimen.











