Lockheed Martin, considerada uno de los mayores contratistas militares del mundo, está experimentando una fuerte demanda global por sus misiles interceptores PAC-3 MSE, utilizados en el sistema de defensa aérea Patriot.
La creciente demanda ha obligado a la compañía a priorizar una expansión acelerada de su capacidad de producción. El objetivo es alcanzar una fabricación de 750 unidades anuales para 2027, superando el contrato gubernamental original de 650 misiles.
Según declaraciones de Jason Reynolds, vicepresidente de los programas PAC-3 MSE y THAAD, Lockheed Martin produjo 450 misiles en 2023, y espera alcanzar los 600 en 2025 para posteriormente aumentar llegar a la cifra anual de 750 en 2027.
La razón de esta demanda mundial de equipos defensivos se debe al peligro que representan los misiles balísticos manufacturados a gran escala por Irán y Rusia, que fueron utilizados en la guerra de los 12 días y en el actual conflicto en Ucrania.

Lockheed Martin busca apoyo internacional
Para lograr esta meta, la empresa está negociando con diversos socios europeos para establecer una cadena de suministro internacional. Las conversaciones incluyen a Diehl Defence en Alemania, para el suministro de módulos de energía, y a la empresa española Sener, que podría encargarse de los actuadores.
En Polonia, se contempla la participación de Wojskowe Zakłady Lotnicze No. 1 (WZL-1) en Łódź, que desde abril de 2025 produce tubos de lanzamiento para los misiles MSE como parte de un contrato de localización de sistemas Patriot firmado en 2018 por un valor de USD 4.750 millones.










